Capítulo 33. La tumba de mamá.
Termino de empacar mis pertenencias y antes de levantar la maleta del suelo, abro la puerta para asomarme al pasillo y cerciorarme de que Darien y sus padres no han regresado a casa todavía.
Estoy cansada de las miradas de todos los miembros de la familia Wrigth. Darien está molesto a causa de mi decisión y ha dejado de dirigirme la palabra. Hannah y su madre tratan de ser cordiales conmigo a pesar de su evidente molestia hacia mí. El papá de Darien se limita a saludarme, aunque algo en su mira