Y mientras camino hacía mi oficina, como si fuera un fantasma, puedo encontrarme con Louisa, quién está hablando con todas las personas, que trabajan en el lugar. Louisa era una dulce mujer, que era tan agradable, que todos en este edificio, la amaban completamente. Así que cuando la mujer me vio, decidió caminar hacía mi mientras daba algunos brincos, como si fuera una pequeña niña. La joven de ropa fina y lujosa, me toma del brazo, para que las dos podamos caminar juntas hacía mi oficina. Y c