–Louisa. -Le dije a la joven, que tenía los ojos cerrados, ya que la estaban maquillando con sombras doradas. –Voy al baño. -Dije con rapidez, saliendo de la habitación para correr hacía la entrada de la casa. Pero como si fuera de película, los dos chocamos en las escaleras.
–¿Lisa, que haces aquí? -Me pregunta mientras sus ojos grises, están bien abiertos. Yo solo puedo contener mi aliento, mientras gotas de agua caen sobre su cara, haciéndome oler su perfume natural. –¿Qué haces en la casa d