Cuando estuvimos en la habitación Mathew de inmediato se acostó en la cama, descasando sus pies mientras yo estaba en el baño. Me sentía fatal tenía muchas ganas de vomitar, lo que le atribuía al pollo que quizás no se había cocido bien, aún que jamás me equivocaba al preparar un pollo de naranja que era mi especialidad. Me miro al espejo y puedo ver que estoy sudando un poco, sintiendo como mi estomago se revolvía, así que antes de vomitar cierro la puerta del baño con seguro para que Mathew n