En la mañana somos despertados por el despertador, que empieza a sonar con fuerza. No paraba de sonar como si supiera que tendríamos que despertar. Yo en realidad no quería levantarme, quería seguir teniendo esta hermosa y perfecta luna de miel. Pero sabía que tenía muchas responsabilidades que me estaban esperando en Londres.
Mathew como siempre se levanta al primer timbre del despertador, vistiéndose con ropa elegante mientras me ve recostada en cama, moviéndome de un lado al otro. Pero Mathe