El Rescate Audaz
El aire de la madrugada era helado, pero la adrenalina que corría por mis venas me mantenía caliente. En la bodega, los rostros de Conan, Gonzalo y Orlo estaban tensos, pero llenos de una determinación férrea. El plan de rescate estaba en marcha. La caravana de Orlo, una procesión solemne hacia su juicio y deshonra, ya había salido de la mansión De Córdoba.
—¡Ahora! —dijo Conan, su voz un murmullo que se extendió por la red de sombras.
Los primeros fuegos se encendieron en los c