Los Hilos de la Intriga
El sol de la mañana se filtraba por las rendijas de nuestra modesta casa, iluminando el polvo danzante en el aire y la determinación inquebrantable en mis ojos. Mi entrenamiento con Conan no era solo una disciplina física; era una inmersión en el arte de la supervivencia en un mundo que nos quería ver doblegados. Aprendí a moverme como una sombra, a leer el lenguaje de los cuerpos, a anticipar los golpes no solo en la batalla, sino también en las intrigas de la corte. Mis