El Corazón Dividido de Calix
El aire en la cámara secreta era denso con la verdad recién revelada. Kaida, con el Espejo de las Visiones ahora apagado, sintió el peso de su linaje. No era solo una princesa, sino la última esperanza de un reino perdido, destinada a enfrentar una amenaza ancestral. Kael, a su lado, era un guardián silencioso, su presencia una roca de lealtad en la tormenta.
—Morwen… un hechicero oscuro —murmuró Kaida, su voz era un susurro—. ¿Por qué él? ¿Qué tiene que ver con Eldo