—¿Qué tal si te hago enamorarte de mí? ¿Te quedarás a mi lado, entonces? — Dylan se aleja y acaricia mi cara. —Si un día empiezas a amarme... ¿Podemos ser felices juntos? Solo nosotros dos...
Ah. Ahora sé por qué no puedo darle la espalda tan fácilmente a este hombre. Es como yo cuando aún soñaba con un futuro feliz con Andréi. Qué vista tan dolorosa.
—Dylan, ¿me amas?
No hay respuesta de él. El silencio nos domina durante casi cinco minutos y Dylan no dice nada en absoluto. Es una pregunta a l