Están hablando como si fueran una familia normal. Parece que, a pesar de su riqueza, son como cualquier otra persona, solo que tienen más dinero. Esta riqueza es lo que los hace diferentes, hasta el punto de que tienen que preocuparse no solo por mantener lo que tienen, sino por protegerse, usando el poder y los privilegios con los que nacen.
—Tía, no puedes obligar a Natan a hacer las paces con sus padres cuando ya no te dan el apoyo que necesitas. Si no hubieras dejado que su hijo mayor se es