"Hana"
Me estaba sintiendo tan feliz en ese vestido que representaba tanto para mí, desde los días felices que tuve con mi padre hasta los días felices que tendría con mi psicogato. Después de abrazar a la tía Luana y a Arlete me miré una vez más en el espejo emocionada.
—Y entonces, Nana, ¿vamos a mostrarles a las otras? —Rubia preguntó mientras tomaba otra foto.
—¡Todavía no! Falta una cosa. Tía Luana, ¿llamas a Rubens para mí, por favor? Dile que necesito mi bolso. —Pedí y ella asintió antes de salir con Arlete.
—¿Qué falta, Nana? —Rubia me miró curiosa.
—¡Ya verás! Toma otra foto. —Sonreí y puse las manos en la cintura.
La puerta se abrió y Rubens se detuvo frente a mí con la boca abierta. Sus ojos estaban llorosos y me observó por un largo momento antes de hablar.
—¿Captaste eso, Rub? —Pregunté y Rubia rió.
—Quedó perfecta y linda, mira aquí. —Rubia me mostró la foto en la pantalla de la cámara, una foto tomada detrás de mí, que captaba toda la parte de atrás de mi vestido