"Melissa"
La sensación que tuve al despertar era como si todavía estuviera soñando. Sentí el aroma del capuchino muy cerca de mi nariz y abrí los ojos para ver la sonrisa de Fernando frente a mí, sosteniendo una taza grande humeante con mi bebida favorita.
—Iba a despertarte con un beso, ¿podrías cerrar los ojos y dejarme hacer lo que había planeado? —Puso la taza sobre la mesita de noche, riéndose cuando cerré los ojos—. Así está mejor.
Se acercó y me dio uno de esos besos tiernos y cariñoso