"Melissa"
Mi día estaba siendo más que especial, preparado en cada detalle por las amigas tan especiales que tenía. Poco después del almuerzo recibí otra canasta de Fernando, con otra tarjeta tierna que decía: "Sé que estás nerviosa. Y parece que no puedo estar ahí para abrazarte y calmarte, entonces, come un chocolatito que sé que también te calma. Ya casi es la hora, ¿estás preparada para decirme sí? Te amo, Melissa."
—¡Ay, gente, tan lindo mi príncipe! —quité el papel de la canasta de choco