"Ricardo"
¿Qué tenía Anabel de tan especial? Me fui a la cama, y cuando logré dormir, lo que tomó mucho tiempo, las imágenes de una Ana sudorosa y gimiendo debajo de mí estuvieron en mis sueños. Desperté varias veces sintiendo como si ella estuviera ahí y en todas las veces me quedé frustrado y volver a dormir pareció imposible.
Fue un esfuerzo hercúleo salir de su casa anoche. Mi deseo era jalarla contra mi pecho y dormir abrazado a su cuerpo insinuante, sintiendo todo su calor y su olor buen