"Donaldo"
Los ojos de Leonel eran mortales, si hubiera tenido un arma ahí, me habría matado. Me pregunté si ese hombre era capaz de sentir algún tipo de afecto o si solo veía a las personas como un medio para satisfacer sus necesidades. Se levantó y, al ver a los dos guardias a su lado, se sentó en la silla otra vez.
—Mira, para que no te lastimes, fíjate bien que estoy pensando en tu bienestar, porque soy un buen hijo, entonces para que no te lastimes, los guardias se van a sentar cerca de ti