"Patricio"
Al día siguiente llegué a la oficina muy temprano, pasé la noche pensando en la Srta. Lisandra y el amiguito de marketing. Cuando finalmente me convencí de que el amiguito de marketing ya no era un problema, pues lo mandé a otro país, el día ya estaba amaneciendo.
Dejé una nota en el escritorio de mi asistente, para que fuera a mi oficina tan pronto como llegara. Y fue. Hoy usaba una falda crema con una camisa turquesa de tela ligera y mangas largas. Era imposible no notarla, el con