"Manuela"
Desperté dentro de un carro, me llevé el mayor susto, me confundí, todo me dolía y mi cabeza daba vueltas un poco. Con cierta dificultad me senté y miré al conductor por el retrovisor. Era el mismo que había manejado el carro de Porto Paraíso hasta aquí.
—Puedes estar tranquila, señorita. No te voy a hacer nada malo. —Se apresuró a decir.
—Ya me hiciste mucho mal. Me trajiste a este infierno. —Miré mi rostro en el retrovisor, estaba horrible, las lágrimas corrieron. —Mírame, mira lo