"Flavio"
Nunca hice un viaje tan largo, por más que le metiera velocidad al carro parecía que nunca llegaría a esa ciudad. Y cuando finalmente llegué a la entrada de esa ciudad me detuve, me bajé del carro y volví a llamar a Camilo.
—¿Y entonces, Camilo? —Pregunté angustiado.
—Ni rastro de ella, Flavio. No hay ningún movimiento en la casa de Rita. Todo está apagado, como si ya se hubiera ido a dormir. —Camilo me informó.
—¿Ya llegó Breno?
—Sí, ya hace rato que están aquí. Él sugirió que nos