"Samantha"
Al abrir la puerta de la habitación y ponerme en el suelo, quedé impresionada. Unas pocas lámparas dejaban el cuarto en una penumbra que daba una atmósfera romántica a la estancia. Por todos lados había chocolates y bombones. Sobre la cama, una enorme canasta de chocolates variados. En marcos esparcidos por las paredes había carteles impresos profesionalmente, cada uno con una declaración de amor diferente. Había corazones de papel arrojados sobre todas las superficies planas.
Heito