"Samantha"
Después de abrir la puerta vi que todo el ambiente estaba iluminado por pequeñas lámparas esparcidas por todas partes. En el techo, había un mar de globos transparentes nacarados, inflados con helio; de cada uno colgaba una cinta blanca y en la punta había una variación entre fotos mías y de Heitor, o notas con pedidos de disculpas o declaraciones románticas, o corazones rojos de cartulina. Fui pasando y viendo cada mensaje y cada foto de un momento feliz que tuvimos juntos, y fueron