Volví a mi escritorio casi al final de la jornada. Terminé mis pendientes del día y escuché a Rick entrar cantando "Oh! Pretty woman".
—Rick, tendrías futuro como cantante —le sonreí.
—Tal vez, tal vez, pero me gusta el ambiente de esta oficina. Celeste me contó todo, estaba en el tercer piso haciendo unas copias, ¿estás bien? —me miró esperando la respuesta.
—Sí, estoy bien. Gracias.
—Bueno, entonces amiga, me voy. Mi esposa llamó, llegó más temprano a casa y dice que tiene una sorpresa esperán