UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 10. Una rehén desaparecida.
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 10. Una rehén desaparecida.
Las palabras de Petra cayeron como si un viejo cañonazo le hubiera asestado a las paredes de piedra. Ivan reaccionó de un salto y su voz se alzó más allá de lo humanamente sano.
—¡¿Cómo que no está en el castillo?! —rugió, pero Petra no pareció inmutarse mucho con eso.
—Salió hace un rato, señor. Dijo que quería caminar, y que ella le avisaba a dónde iba —respondió la mujer mientras Ivan apretaba los puños de la impotencia.
—¿Y la dejas