CAPÍTULO 55. De la incertidumbre a un escape improvisado.
CAPÍTULO 55. De la incertidumbre a un escape improvisado.
El hombre abrió los ojos de golpe, como si despertara de una pesadilla. Respiraba agitado, con el pecho vendado y los brazos tensos como si esperara otra bala. Maggie, que estaba sentada a su lado con una taza de agua en la mano, se sobresaltó.
—Tranquilo, estás a salvo… —le dijo con voz suave—. Bueno, eso es un eufemismo, en este momento no te vas a morir y esto es lo más a salvo que estarás.
—¿Qué pasó? —susurró él, intentando incorpo