CAPÍTULO 42. Del deseo a la liberación
CAPÍTULO 42. Del deseo a la liberación
La boca de Jackson recorrió un sendero de besos sobre la piel cálida de su cuello, devorándola con cada roce, llevando el deseo a niveles imposibles de ignorar. Subió lentamente, dejando un rastro ardiente que se mezclaba con su respiración agitada, hasta enredarse con su lengua en un intercambio desesperado, cargado de urgencia. El sabor de Maggie era tan completo, tan profundo, que lo embriagaba, como un toque de licor caro, o un susurro de lluvia en la