CAPÍTULO 23. De un susto médico a una boda apresurada.
CAPÍTULO 23. De un susto médico a una boda apresurada.
—Yo conduzco —Maggie literalmente lo sacó del asiento del conductor tirando de su camisa y por más que Jackson trató de resistirse ella fue inquebrantable—. Tu padre está mal, estás en shock por la noticia y por otras cosas, así no puedes conducir.
Se sentó ella al volante y encendió el auto con determinación mientras él apretaba los puños y miraba por la ventana.
—¿Y tú no estás en shock? —la increpó y Maggie sonrió con amargura.
—Yo he te