CAPÍTULO 14. De una batalla a una verdad sin filtro
CAPÍTULO 14. De una batalla a una verdad sin filtro
Maggie había intentado mantenerse en calma hasta ese momento, pero hasta la diplomacia tenía sus límites y ella no era que tuviera mucha diplomacia que digamos. Su sonrisa se ensanchó, y con una calma irónica, miró a su suegra.
—En eso tiene toda la razón, señora Wyndham, fíjese que hay una enorme diferencia de educación entre una mujer que sabe cómo hablar y vestirse bonito para que otras personas la admiren, y una mujer que les salva la vida