Cillian
Damon y yo nos vestimos a toda prisa. Yo trato de tranquilizar a Constanza mientras él se encarga de todo lo necesario para llevarla al hospital. Me parte el alma verla llorar tanto y, aunque semanas atrás habría preferido que perdiera a este hijo, hoy no puedo concebirlo.
Ese hijo tiene que nacer para llenar su vida como Damon y yo no hemos sabido hacerlo.
—Mi amor, trata de estar tranquila. Ya revisé, y el sangrado es ligero —le digo mientras la alzo en brazos.
—Todo… esto es mi culpa