Constanza
Minutos después de que Cillian se va, Damon entra de nuevo con una enorme sonrisa y un ramo de rosas en las manos.
—Las traje para ti. Llegaron hace un momento —me dice, algo avergonzado, mientras se me acerca—. Además, quería animarte porque vamos a estar aquí por dos días más.
—¡¿Cómo?! —le grito, y él suelta una carcajada.
—Es una broma, pequeña —se ríe—. Nos podremos ir dentro de un par de horas. Primero tienen que hacerte una ecografía.
El corazón se me acelera al escuchar esa pal