36. UN GRITO ETERNO
Capítulo treinta y seis: Un grito eterno
*Narra Warren Grant*
Mi padre sostiene mi cuerpo encorvado mientras grito de dolor por lo que ven mis ojos. No puedo creer que tenga que vivir este dolor inmenso.
La familia de mi esposa llega no menos silenciosa que yo y es Bruce Collins quien toma a Christa por el cuello y la alza hasta que parece que la va asfixiar mientras me dejo ir en llanto sobre mi padre.
Todos nos rompemos por igual.
Hay gritos, reclamos...llanto y dolor, mucho dolor por todos