“Flávio”
El tiempo pasaba y parecía que la investigación sobre el fraude que rodeaba mi casi divorcio se había estancado; nadie encontraba nada. Sabrina no dejaba de molestarme y se volvía cada vez más insistente e incómoda. Mi padre me presionaba para que fuera a Campanário casi todos los fines de semana, con el pretexto de que yo mismo le había prometido ayudar a mi hermano en su negocio. Manu no era tonta; aunque era muy tranquila y no me presionaba, sabía que me observaba y a veces me pregu