"Samantha"
Después de que pasó el susto, no pude parar de reír al ver a Heitor acostado en la camilla junto a mí, enfurruñado.
"¿Puedes intentar controlarte, Samantha?", preguntó Heitor molesto.
"No puedo..." Reí como si estuviera en el circo.
"Samantha, Molina ya me explicó que me desmayé por la emoción". Heitor resopló.
"Cariño, te desmayaste durante la primera ecografía de nuestro hijo. ¿Cómo será la sala de partos?", pregunté, sin poder contener la risa.
"Eso no volverá a pasar, Samantha".