GABRIEL
Parecía que el profesor tenía un caso que resolver, inclusive se le notaba emocionado.
Me mantuve quieto, intentando darle sentido a lo acababa de pasar, sentía que mi cabeza acababa de partirse en dos.
Le eché una hojeada a Jennie, estaba igual de quieta, observando al profesor con el ceño algo fruncido. Aunque también, no parece que le esté prestando mucha atención.
Miré mi reloj y me sorprendí.
—Creo que es hora de irnos—dije, interrumpiéndolo.
Habíamos llegado aquí a buena hora de