—Te traeré a tu hermana sana y salva, te lo prometo.
Lo miré dándome cuenta de que no mentía, sus palabras eran verdaderas, pero no creía en ellas en estos momentos.
— ¿Recuerdas lo que le dijiste a Abdul en el hospital? —pregunté, el arrugó su ceño viéndome confundido—. Tu mandas aquí en Italia Liam, pero en Dubai lo hace Abdul. ¿Cómo piensas entrar a un terreno totalmente desconocido para ti?
Eso cambiaba completamente todo, incluso su promesa. Él no podría rescatar a mi hermana de las manos