LOS MERCENARIOS CRISTIANOS
El sultán Bayaceto II era informado en aquel preciso instante de la existencia de una tropa de mercenarios desempleados en las cercanías de la ciudad, afortunadamente para él que comenzaba a necesitar efectivos para combatir al Khan de Astrakán que dependiente de la decadente Horda de oro, atacaba las fronteras del imperio otomano, poniendo en peligro la estabilidad de sus límites exteriores. En el salón del trono, entre cojines de seda y oro, situado en medio del tr