LA SUBLIME PUERTA
Con las dos mujeres a caballo y cambiando lo menos posible, que sabe Leizo de lo exhaustas que se hallan ambas, dan comienzo a la caminata que les llevará a las inmediaciones de Estambul. Allí conocerán su destino, que han de ser contratados si todo anda bien, como hijos de la espada, y así introducirse en el ejército del sultán. Han de conocer que son musulmanes de lejos venidos, y de armas expertos, para de esta manera no tener problemas. El camino tortuoso y el sol abrasado