91. Donde cada mirada pesa distinto.
La noche siguiente llega con una precisión que Silvia percibe desde temprano, como si cada hora del día hubiera estado avanzando hacia ese punto exacto en el que todo vuelve a moverse, y mientras se prepara en el cuarto, elige la ropa con una intención más estratégica que estética, buscando un equilibrio entre presencia y control, entre mostrarse segura sin ofrecer más de lo necesario, porque entiende que el encuentro con Santiago no gira solo alrededor de información, sino también de lo que él