70. Lo que empieza a sostenerse.
La mañana entra al hospital con una luz tenue que apenas cambia el ambiente, aunque marca un nuevo tramo dentro de este tiempo extraño que se mide por estados y decisiones, y me encuentro sentada con la espalda apoyada en la pared, los ojos abiertos pero la mente todavía atravesando la noche, repasando cada momento hasta ese punto donde todo se volvió inestable y luego, apenas, volvió a ordenarse.
Sofi sigue dormida, acomodada en la silla con una postura incómoda que intento corregir sin desper