194. Ninguno de los dos habló.
Las palabras parecían más oscuras que el resto de la tinta.
"Si escuchaste las campanas, ya es demasiado tarde para volver atrás."
Ninguno de los dos habló.
Adrián fue el primero en reaccionar.
Se acercó a la mesa y pasó lentamente los dedos por la página, comprobando que la tinta estuviera seca.
—No es reciente.
Murmuró.
Me coloqué a su lado.
—Entonces... ¿cómo no la vimos antes?
Él comenzó a revisar las hojas anteriores.
Después las posteriores.
No encontró nada extraño.
El diario seguía exac