166. La voz del pasado.
La voz salió de la radio con una claridad imposible.
No había interferencias.
No sonaba metálica.
Era como si el hombre estuviera sentado en la habitación, hablándole únicamente a Adrián.
—Adrián... si estás escuchando esto, significa que finalmente trajiste a Silvia. Exactamente como sabía que ocurriría.
El tiempo pareció detenerse.
Sentí el cuerpo de Adrián tensarse entre mis brazos.
Los dos permanecimos inmóviles.
La radio continuó.
—No intenten apagarme. Este mensaje no está siendo transmit