15. Errores que no son míos.
Hay días que pasan como si alguien los hubiera apretado y deformado antes de dejarlos caer sobre mí, días en los que el tiempo no avanza de forma limpia sino arrastrándose, cargando restos de lo que no termino de procesar, y desde aquella noche con José todo se siente así, desordenado, espeso, difícil de encajar en una rutina que antes, por más dura que fuera, al menos tenía una forma clara.
Recuerdo la jaqueca como si todavía estuviera ahí, instalada detrás de los ojos, esa presión insoportabl