121. Donde todo cambia en un segundo.
La distancia entre nosotros desaparece de manera natural, como si ninguno de los dos recordara exactamente quién se acercó primero, porque después de todo lo que había ocurrido durante los últimos días, después del miedo, la incertidumbre y las conversaciones que nos habían dejado emocionalmente expuestos, la necesidad de sentirnos cerca resultaba mucho más fuerte que cualquier intento de mantener espacio.
El viento nocturno seguía recorriendo la costanera, moviendo suavemente mi cabello mientr