108. Querés salir.
La noche avanza con una quietud que resulta engañosa, porque bajo esa superficie tranquila todo en mí sigue en movimiento, cada decisión, cada palabra dicha, cada paso que me llevó hasta este punto, y mientras observo el sobre apoyado sobre la mesa siento que no alcanza con quedarme en este lugar, que algo dentro mío necesita aire, distancia, una pausa que me permita ordenar lo que ya empezó a tomar forma.
Adrián lo percibe antes de que lo diga, porque su mirada se sostiene en mí con esa atenci