Relato 3: Una apuesta por placer
Los labios de Lorena se movieron frenéticamente al ritmo de Julian, sus dientes chocaban constantemente. Ella comenzó a soltar los botones de la camisa de él, dejando al descubiertos los músculos de su abdomen que se marcaban debido al ejercicio que solía hacer.
Ella se separó un poco de él, sus labios estaban hinchados. Ella sonrió cuando vio la camisa desabrochada de su profesor. Levantó su pierna y lo empujó con su pie haciendo que él cayera hacia atrás caye