Relato 5: Una vecina obsesiva
Sara abrió sus ojos y su respiración se agitó. Damián le dió un último vistazo y luego giró su cuerpo para volver a su lugar.
—Te puedes retirar, es todo por ahora.
—¿Es… todo por ahora? —cuestionó ella tragando saliva con fuerza.
—Así es. Es todo por ahora quizá más adelante puedas… puedas recompensarme por guardar tu secreto. Quizás podamos llegar a un acuerdo y que las cosas se hagan diferente.
—¿Diferentes?
—Exacto. Tal vez pueda ser yo ahora el que se del