Nostalgia y soledad...
Por fin Samantha y Alexander podían respirar tranquilos, sin persecuciones no malos entendidos, tenían dos hijos maravillosos y se amaban entrañablemente, habían sido tan tontos en desestimar el consejo de sus padres queriendo elegir a quien amar por ellos mismos y habían recibido una gran lección.
Samantha se dedicó a sus niños, en especial por Chloé que estaba recién nacida, necesitaba toda su atención y cuidados, así que se olvidaría de su trabajo por un buen tiempo.
El trabajo de Alexander