La vida sigue su curso...
Esa tarde cuando nació el hijo de Samantha a quien bautizó como Samuel Martin, Alexander estaba pensando en Eliza y su misteriosa salida de la vida de él, cada día la pensaba y rogaba por encontrarla, la amaba, no había manera de olvidarla a pesar de que no la había vuelto a ver.
Había reproducido una foto que logró tomar con su celular y la tenía con él en su billetera, la miró por varios segundos, suspiro y luego la guardó pensando:
« En algún momento he de encontrarte mi amor».
Con ésta f