Una huella que duele...
Alexander seguía ocupándose de las empresas de su padre, todo después de tres meses funcionaba perfectamente, él siempre tuvo cabeza para la organización, y esos meses en el restaurante le habían ayudado a tener agallas a la hora de tomar decisiones trascendentales.
Le había entristecido dejar a Tony sólo, de vez en cuando le llamaba y le contaba cómo había adquirido un nuevo gerente que le ayudaba bastante, pero era mujer y Marleny vivía pendiente de ella.
Se sentía feliz con ella, también e