Perspectiva de Dominic
Cruzar el umbral de la habitación 402 se sentía como entrar en un campo minado. El olor a flores frescas —seguramente enviadas por Michelle para decorar su jaula de cristal— se mezclaba con el antiséptico. Cloe estaba allí, sentada, mirando por la ventana con una melancolía que me atravesó el alma. Al escuchar la puerta, se tensó visiblemente.
—Tú... —susurró, y sus dedos se cerraron sobre la sábana—. Michelle me advirtió que vendrías.
Me quedé en el marco de la puerta, c