Perspectiva de Liam
El olor de los hospitales siempre me ha parecido el aroma del fracaso humano. Ese olor a antiséptico y a aire reciclado que intenta, en vano, ocultar la presencia de la muerte. Caminar por los pasillos de esta clínica privada en Milán, escoltado por un Spencer que parecía una sombra de sí mismo, era como avanzar por un túnel donde cada paso me pesaba una tonelada.
No me importaba si Michelle tenía espías en el vestíbulo. No me importaba si la policía italiana me buscaba por