—Mira esto, Mía —le dije, mi voz subiendo de intensidad—. Mira la terraza. Allí es donde vamos a desayunar mientras nos reímos de Dominic y sus problemas con los pañales de Alessia. Sí, es una niña, Mía. Cloe y Dominic van a tener una niña. ¿Vas a dejar que crezca sin su tía favorita? ¿Vas a dejar que yo tenga que explicarle por qué la mujer más increíble que he conocido decidió rendirse?
Tomé aire, tratando de calmar los sollozos que me sacudían el pecho. —Yannis, el panadero... ese chico que